jueves, 2 de junio de 2011

Una nueva prueba para evaluar el nivel educativo

96.000 alumnos de 2º de Primaria -entre 7 y 8 años- se someten a una nueva prueba de evaluación externa, que medirá sus habilidades para la escritura, el cálculo y la lectura. Todos esos chicos llevan poco más de un año en la escuela obligatoria, que arranca a los 6 años. Sin embargo, más del 98% asiste a clase voluntariamente desde que tenía 4 años, y casi una tercera parte de ellos pasó antes por la guardería.

Los alumnos andaluces de 2º de Primaria se van a encontrar con la prueba de evaluación más prematura del sistema escolar español. Madrid la aplicará a una muestra de 10.000 estudiantes. Andalucía se la hará a todos. El resultado de este examen condicionará su futuro proceso de aprendizaje. El propósito es "identificar con nombres y apellidos a los alumnos que necesitarán un maestro de apoyo", los que no alcanzan el listón básico para su edad y precisan de clases de refuerzo.

Los padres de esos niños serán informados del problema de aprendizaje que impide a sus hijos seguir el ritmo de sus compañeros. En teoría, sus maestros, con el consentimiento y apoyo de sus padres, deberán elegir otro método de enseñanza para el alumno, más enfocado a desarrollar sus capacidades básicas de lectura, escritura y cálculo que a ceñirse a los contenidos del currículum oficial. "La prueba aspira a reorientar el currículum de Primaria para alumnos concretos. No es necesario que el colegio aplique una propuesta de mejora genérica", dice la directora de la Agencia de Evaluación Educativa, Teresa Varón.

La Consejería de Educación se ha remontado a los primeros cursos de Primaria para buscar la raíz del fracaso escolar, una enfermedad endémica que expulsa a más de un tercio de alumnos (37%) de la escuela sin haber completado el graduado escolar. El 10% de los niños andaluces ya ha repetido un curso al llegar a 6º de Primaria (11 años), una cifra que alcanza el 43% en los primeros años de la ESO. El examen de hoy no lo han diseñado los maestros habituales. Está a cargo de la Agencia de Evaluación Educativa, pero han sido expertos propuestos por la Inspección Educativa quienes diseñaron la prueba Escala, un acrónimo de Escritura, Cálculo y Lectura en Andalucía.

Es un ejercicio que consta de dos cuadernillos con una mezcla de cuestiones relacionadas con la comprensión lectora, la expresión escrita y el cálculo matemático. Además, una muestra de alumnos realizará  una prueba de lectura en voz alta para evaluar la velocidad, exactitud, procesamiento sintáctico y nivel de comprensión del texto.

En teoría, a los 7 años un niño debe haber aprendido a convertir los fonemas en grafemas, a unirlos en su cabeza y traducirlos al leer; debe reconocer el proceso sintáctico e identificar los signos de puntuación, y ser capaz de comprender textos adaptados al vocabulario de su edad. Pero el informe PISA y pruebas de diagnóstico han mostrado las graves carencias de los andaluces en lectura y escritura.

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