lunes, 29 de agosto de 2011

Vuelta al cole

Por vez primera, alumnos de Infantil, Primaria y Universidad empiezan las clases el mismo día



Arranca el periodo escolar 2011-2012, que llega marcado por la reforma de 4º de la ESO


Lo ponen los folletos publicitarios de todas las grandes superficies comerciales: el curso escolar 2011-2012 ya está aquí. Será el próximo día 12 cuando los alumnos de Infantil y Primaria de toda Asturias vuelvan a clase. La misma jornada en la que lo harán los estudiantes de la Universidad de Oviedo. Las etapas inicial y final de la educación, unidas por vez primera por el calendario gracias al Plan Bolonia, mientras que el turno de los estudiantes de Educacion Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato será dos días después.


A falta de conocer con exactitud las plantillas con las que contarán los centros educativos del Principado y con el MIR para docentes anunciado por Alfredo Pérez Rubalcaba planeando sobre las oposiciones de 2012, el curso escolar arrancará con más de 11.000 docentes y unos 126.000 alumnos. También está aún por ver si se mantiene la tendencia que comenzó en 2007, cuando, por primera vez en 26 años, se registraba un aumento global de la matriculación en las aulas. Y al final de la pasada legislatura las cifras de escolarización consolidaron el crecimiento, que se repitió por cuarto año consecutivo, con 126.528 alumnos matriculados.
En esos últimos cuatro años se han ganado 4.309 estudiantes, principalmente por el aumento en Primaria e Infantil (5.388 escolares más), mientras que la Secundaria arroja descensos en consonancia con la baja natalidad de la población asturiana (2.756 menos en ESO y 384 en Bachillerato). También es significativo que la FP haya ganado alumnos (2.061 más) y que en los dos últimos años supere al Bachillerato en alumnado.


Y, sobre todo, se ha avanzado en la reducción de los índices de fracaso escolar, una cuestión que centrará los esfuerzos durante el curso que está a punto de arrancar, como acaba de destacar la nueva consejera de Educación y Universidades, Ana Isabel Álvarez, en la circular de inicio de curso que ha remitido a todos los centros educativos, un documento en el que ratifica su compromiso de «dirigir a la comunidad educativa, pilar básico para el cambio y el despegue de nuestra región hacia cotas de calidad, excelencia y equidad».
Las cifras asturianas son aceptables: si en España, en 2010, un 28,4% de los jóvenes entre 18 y 24 años habían dejado de estudiar sin haber conseguido, al menos, un título de Bachillerato o Ciclo Formativo, casi tres puntos menos que en 2009, el Principado ha pasado del 77% de alumnos con titulación a principios de este siglo al 85% en estos momentos y sólo un 15% se lanza al mercado laboral sin un título. Aún así, la Unión Europea dicta que hay que seguir bajando y a ese objetivo está enfocado un decreto que marcará este nuevo periodo escolar y que modifica el cuarto y último curso de la educación obligatoria.


La reforma de la ESO establece tres vías distintas para los alumnos. Se trata, explica el portavoz de la Confederación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos y Padres de Familia en Asturias (CONCAPA), José Manuel Martínez, de «una antigua reclamación en la lucha contra el fracaso». «La flexibilización de ese curso, el abanico de posibilidades que la modificación puede abrir, constituye un gran paso adelante. No se puede obligar a todo el mundo a ir por el mismo camino porque no todos tienen los mismos intereses ni el mercado laboral exige lo mismo», recalca el portavoz de la CONCAPA.


De esa forma, los alumnos de 4º de la ESO podrán elegir sus tres asignaturas optativas entre tres vías distintas. La primera, enfocada al Bachillerato de Letras, incluye Educación Plástica y Visual, Latín y Música. La segunda, más científica, agrupa Biología y Geología, Física y Química y Tecnología. Y la tercera, con un planteamiento cercano a la Formacion Profesional, incluye Alimentación, Nutrición y Salud, Ciencias Aplicadas a la Actividad Profesional y Tecnología.


Además hay un cuarto grupo de nuevas materias comunes (Informática, Orientación Profesional e Iniciativa Emprendedora y Segunda Lengua Extranjera). Y el estudiante podrá elegir todas las asignaturas de una opción o combinar dos materias de una opción y una tercera de otra o del grupo de nuevas materias comunes.
Otra de las novedades, que se deberá aplicar de forma obligatoria ya este curso, será la entrega de un certificado de «adquisición de competencias profesionales» para todos los alumnos que abandonen la ESO sin obtener el titulo de graduado.


Tendrá carácter oficial y validez en toda España y permitirá que el alumno no tenga que repetir pruebas o asignaturas que hubiera aprobado antes de dejar el sistema. Le servirá, si así se lo plantea en el futuro, para obtener el Graduado Escolar o para acceder a ciclos de Formación Profesional (FP) de grado medio (la que se estudia después de la ESO), aunque esto último lo deberá definir cada comunidad autónoma.


Pero antes de que eso ocurra, «hay asuntos acuciantes en los que hay que trabajar», apunta el presidente de la Confederación Asturiana de Padres y Madres de Centros Públicos (COAPA), Faustino Sabio. Entre ellas, «están pendientes varias infraestructuras, como los colegios Campoamor y Calderón, en Gijón, o un colegio de Castrillón, donde una gotera obliga a tener un cubo en el centro del aula».


Son las urgencias de un nuevo curso en el que el transporte tirará ligeramente hacia arriba (alrededor de un 1,5%) de los gastos de la vuelta al cole, según los cálculos de la Confederación de Consumidores y Usuarios, que estima que el gasto aproximado de esta cuesta de septiembre para las familias rondará los 640 euros por niño en un centro público, aunque subirá a 1.020 en uno concertado y a 1.430 en los privados.


Fuente: elcomercio.es

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